domingo, 30 de diciembre de 2018

Hablemos de comics: Punisher, Bienvenido a casa Frank

He de reconocer que no conocí a El Castigador (o Punisher) en el mejor de los casos. Todo surgió a raíz de cierto largometraje donde me llamaba la atención que John Travolta hiciese un papel de villano, algo que por cierto, siempre ha demostrado hacer de fábula.


Si encima a ello le añadías que "un tal" Thomas Jane interpretaba a un justiciero con aires de psicópata, y luego vas y descubres que toda la trama se basa en un personaje de la empresa de comics que trajo a superhéroes que tanto me gustaron hasta la fecha como Spiderman o Daredevil, pues lo tenía todo para engancharme a esa peli.



¿A donde quiero llegar con esto? A que quizá la película tenga mucho que ver con este tomo de Marvel Knights, Bienvenido a casa, Frank. Y si lo digo es porque en muchos aspectos, seguramente la película recurre mucho al comic (¿o es al revés?). En fin, eso es discusión de otra barra de bar. Solo diré que Garth Ennis me parece un estupendo guionista, mezclando tantas tramas, tanto pequeñas como grandes, bajo el mismo tomo. Y a medida que avanzo cada página, me imaginaba la resolución de la trama (por la clara relación con la película ya mencionada), pero al mismo tiempo, me sorprendía hacia donde me podía conducir cada sorpresa del tebeo.



En resumen, una lectura imprescindible para todo amante del "justiciero calavera" de Marvel Comics. Eso sí, no apto para estómagos sensibles.

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Maverick a los podcast #1 "1x04 El de Superman - Proyecto Madrox"

Hacía una eternidad que no me ponía a las teclas de la pantalla, a las teclas de mi blog, donde tantos buenos momentos he pasado y vivido, donde me he soltado, reido, llorado y emocionado. Que diantres, ya tocaba volver. Asi que, si la inspiración no viene a mí en modo de textos de ficción o ensayos como en anteriores ocasiones, y se centra en hacerlo en programas de un nuevo podcast (OH, vaya, he colado publicidad subliminal de mi nuevo proyecto: En Clave de Soundtrack (podcast)), pues que mejor que hacerlo hablando de aquello que he visto u oido. Y en estas últimas semanas, me estoy nutriendo de programas y más programas de diversos podcast para poder meterme de lleno en el mundo de la radio hasta el punto de tener ocupadas hasta el fin de los tiempos las neuronas vagas y sin trabajo de mi cerebro.

Y con esto, acabé indagando hasta una cuenta de twitter que decía que hacía una encuesta con sorteo sobre mis gustos y predilecciones sobre uno de mis personajes clave (que no mi favorito) del mundo del cómic, Superman. Luego fui descubriendo más cosillas, como que el sorteo se hacía para un programa de un nuevo podcast de la gente que gestionaba la cuenta de twitter, donde se hablaría del hombre de acero en todo su esplendor. Pobre de mi.

Superman, la temática central del post de hoy, ¿o no?

¿Y por qué pobre de mi? Porque no sabía en que berenjenal me iba a meter con esto. Soy el primero que doy fe que si conozco bastante sobre algún personaje del comic, suelo mencionar a Batman, Lobezno, Daredevil, Jessica Jones y poco más. Sin embargo, por mucho que me gusta el último hijo de Krypton, doy fe que mi conocimiento del mismo y de su universo es más bien limitado. Así que me plantée escuchar el podcast en cuanto se subiese, no solo para ver si habría sido el afortunado ganador del tomo de Action Comics homenaje al 80 aniversario del personaje, sino para cultivar mi mente en lo desconocido del personaje.

Pasan los días, me pongo impaciente, y cuando llega el esperado momento, y lo voy a descargar..... ¡ALA! Que son mas de 6 horas de programa. Sí, sí, señora, 6 horas de radio sin interrupción. Ni fragmentado ni nada. Una locura, pero como me gustan los retos, ahí que me lancé (unos días después, eso sí, esperando el momento para poder tener el tiempo y las ganas de aguantar el tute). Y llega el martes, me pongo toda la jornada laboral a escuchar el programa, termino, miro el tiempo, hmmmmm (aun falta la mitad), pues mañana más. Llega el miércoles, hoy lo termino sí o sí, y ahí que voy... Y mereció la pena, lo terminé, por supuesto, de principio a fin. Y la sensación que se me queda es la de haber estado sentado toda una tarde desde el café de la comida hasta el comienzo de la cena con varios amigos, escuchándolos mientras hablan de una pasión de la que pretendo aprender todo lo posible.


Y por esta gente me dan ganas de hacer radio cada día que mi inspiración cobra energía cual Superman con los rayos del sol


Porque damas y caballeros, Proyecto Madrox los he descubierto con este podcast sí (y evidentemente tengo que escuchar el resto de los anteriores), pero son un grupo de amigos que saben de lo que hablan. Se sientan delante de un micrófono como quien se sienta en la mesa de un bar, y entre ellos debaten, analizan, comentan, se llevan las manos a la cabeza, y demás. Pero todo desde el más humilde acercamiento radiofónico que pueda ofrecer un equipo así. Sin conocerles de nada, siento que son gente con la que podría sentarme a charlar horas y horas sobre cualquier tema que se nos cruce en el camino.

En cuanto al programa en cuestión, se nota desde el primer momento todo lo que han tenido entre manos. No ha sido solo la SUPER-MEGA-ULTRA-GRAN improvisación que han tenido en todo momento, con la única base de "hay que hablar de esto, esto, y aquello", sino detalles que han hecho este programa uno de esos pocos que pretendo guardar en una carpeta segura hasta el fin de los tiempos, y a todo aquel que le interese conocer el mundo de Superman, le mandaré ipsofacto hacia él. Por ejemplo, el hecho de haber contactado con tantos profesionales del mundo del comic relacionados con DC y el hombre de acero, con especialistas del superhéroe, blogueros, escritores, dibujantes.... La lista es interminable, pero nunca agobiante. Han levantado la cabeza buscando lo mejor para ofrecer lo mejor.


Uno de los culpables por mi amor por el hombre de acero

Momentos que me han encantado. Hablar de las bandas sonoras, para mi algo indispensable. Sin música, el mundo estaría muerto, es algo que considero indispensable en nuestras vidas. Y desde que John Williams creo en su día la fanfarria del hombre que no era un pájaro ni un avión, seguido de tantas réplicas sonoras, tanto para animación, televisión, como películas posteriores con nuevos compositores, Superman para mi es una de las bandas sonoras más emblemáticas de la historia del cine. Ellos lo sabían, y han procurado dar a entender al público su opinión al respecto.

Otro gran momento fue ese gran repaso a la encuesta realizada a sus seguidores de twitter. Tengo que deciros que yo soy de los que Lois Lane reconozco que Hatcher tiene un lugar especial en mi friki interior. Sin embargo, la que me convenció de principio a fin por su fuerza, su carácter, su mala leche, y (como bien habeis dicho) por su "patada en los ovarios" a Lana, es Erica Durance. En ese momento de Smallville, habia perdido el interés casi por completo en la misma. Clark no me aportaba nada nuevo, Lex empezaba a ser cansino, y las tramas de Lana aburrían cada vez más. Pero fue llegar Lois, y revolucionar las cosas. Pero bueno, opiniones sobre Smallville otro día.


Oh, Lois, querida Lois

Tengo que decir que me sorprendió que hablando de Superman, en ningún momento mencionaseis (aunque fuese de pasada) la serie "precuela" Krypton. Me llamó la atención, y me hubiese encantado saber vuestra opinión al respecto de la misma. Y otro detalle que hubiese sido curioso comentar respecto a la encuesta hubiese sido lanzar la pregunta sobre cual ha sido el mejor Lex Luthor. Ahí lo dejo.

Son tantas las cosas que me han sorprendido, encantado y emocionado, que la lista sería interminable. Pero sinceramente, como locutor de radio os puedo decir lo siguiente. Durante años, a la hora de querer realizar un monográfico sobre algún tema siempre me limitaba el tiempo que quería dedicar al mismo, pensando cosas del estilo de "solo tengo 2 horas en antena, ¿como lo hago?", o algo como "3 horas o más serán muchas para los oyentes, y se echarán atrás". Con vosotros he descubierto que en ocasiones hay que pensar en algo más que lo correcto o lo adecuado. Hay que mentalizarse en hacer lo que quieres, tal y como quieres, y da igual el tiempo que te dure. Si la gente le gusta lo que haces, ahí estarán para escucharte.


¿Es un pájaro? No. ¿Es un avión? No. Son los chicos de Proyecto Madrox hablando de Superman


Sois grandes, y me lo habeis enseñado hablando de una de vuestras pasiones, con humildad, con humor, con emoción, con adrenalina, con ganas de que el programa no acabase nunca (sí, sería capaz de aguantar otras 6 horas escuchando hablar sobre los calzoncillos y sus tramas)... Paco Hernandez, Gustavo Higuero y Dani Serrano, gracias por todo lo que habeis aportado en ese pequeño tramo de tiempo, entretenido como os digo, de principio a fin.

Solo me queda desearos la mejor de las suertes en este proyecto radiofónico que teneis entre manos, y de podcaster a podcasters, un saludo, y que la luz de Rao ilumine vuestro camino con éxitos personales y programas tan interesantes como este. Desde Levante teneis un admirador más. Ya solo me queda esperar por el monográfico sobre Batman (hmmmm), o cualquier otro podcast que provenga de vuestras voces. Saludos y que la fuerza os acompañe.

Podeis escuchar su podcast monográfico en este link

sábado, 3 de septiembre de 2016

Gladiadores de la palabra

Una vez más, la noche me rodea y me inspira para dar paso a una nueva entrada. El insomnio llama a las puertas de la inspiración a las palabras sin conexión aparente, al párrafo vacío reclamando ser escrito, al texto que llenará tus ojos durante unos breves instantes antes de tu café matutino sin saber de qué va estas primeras palabras de tu día.

¿De qué? No lo se, solo averiguo dicho propósito una vez escribo el final. Porque, ¿de qué sirve la planificación? Improvisación sobre la marcha, mundo absorbido por el caos narrativo, donde una palabra conquistará un mundo. Así quizá nos vaya mejor.

Lejanos quedan los días donde me acercaba a la biblioteca pública local, a indagar entre las miles de páginas y páginas de literatura infantil y juvenil, con todo ese aroma a papel usado y gastado, pero llamando a las armas a que todo aquel que buscase aventuras, fantasía o incluso terror, se sumergiese entre sus tomos.

Ya quedan de aquella los recuerdos de mis primeros contactos con los tebeos de Mortadelo y Filemón, las aventuras de los Animorphs, las clases mágicas de Harry Potter o los viajes al fin del mundo de manos de Julio Verne. Una vida propia, lejana, casi ajena. No parece la misma, mucho ha cambiado.

Sin embargo, la nostalgia de coger un libro, cualquier libro, y poder sentir la inmersión completa y absoluta en él, sin preocuparte por nada más que por su narrativa, es algo añorado. Es una esencia que todo ser humano debería poder sentir alguna vez. Yo lo añoro.

Del mismo modo, añoraba poder sumergirme en la escritura libre y sin pensamiento planificado, los escritos que me caracterizan, las palabras que reflejan mi forma de pensar que no puedo plasmar en una conversación a viva voz. Son esas palabras que quieres oir de mi y solo podrás leer. Doy gracias a una buena amiga y a su club de escritores por hacerme sentir de nuevo la esencia y valor para lanzarme de nuevo a este foso de gladiadores que tanto me gusta, donde la palabra escrita jura lealtad al César y gana ante la cobardía y la falta de ganas.

Una noche más, donde una moto hace sonar su rugiente motor, donde se oyen los desagües de un tirón de cisterna, a la lejanía, una alarma de vehículo se enciende y apaga en un momento. No estoy solo, pero no por el sonido ambiente, sino por las palabras que han empezado este texto sin comienzo, y que han logrado llegar hasta el fin.


viernes, 8 de julio de 2016

La noche de las bestias

Y bien pasan las 12. La luna brilla en el cielo oscurecido bien alta en el firmamento. Un momento para pensar. Un momento en el que poder reflexionar. La medianoche es mágica, ayuda, es aliada de los narradores, amantes y desamparados. Y uno se encuentra sumergido en la suma de todos ellos.

¿Qué es la vida? ¿Qué puede albergar el fruto de una carrera contra el tiempo? La búsqueda de la salud, el gozo, el trabajo, la familia, y el próspero futuro, nublan quizá todo momento que de para pensar la cuestión más sencilla y complicada a la par: ¿donde debemos dejar de buscar? Dicha cuestión sumerge nuestras dudas en un pozo de enigmas, pues la pregunta conlleva muchas otras: ¿es mi posición laboral actual la adecuada y en donde debo permanecer? ¿La mujer a la que amo es en realidad la definitiva y adecuada? ¿Soy yo el símil hacia ella, o solo una piedra en su camino? ¿Es este habitáculo el que me acogerá como mi hogar hasta el fin de mis días?

Y así, infinidad de preguntas. El ¿quien soy? y ¿donde voy? quedaron vagamente perdidos en el tiempo, solo para tener descendencia en cuanto a más y más preguntas. Cuanto más fácil se nos hace el vivir, más complicaciones nos surgen. Cuan sencilla sería la vida en pleno siglo XII, por ejemplo. Sí, bien es cierto que había mucha más pobreza, además de las múltiples enfermedades y la comida, que no sería igual que la de hoy en día. Olvidaos del aire acondicionado, los bañadores para la playa, los vehículos a motor, y los wassaps del móvil. Pero sí, cuan sencilla en mucha mejoría sería la vida de aquella época en comparación con la que se nos presenta.

Llamadme loco. Llamadme ingenuo. Llamadme chiquitín que se hace mayor. Pero las preguntas surgen, y no encuentro respuesta. Solo puedo aullar a la luna en lo alto del oscuro y negro firmamento, hoy con pocas estrellas que guíen mi camino.


lunes, 20 de julio de 2015

Una lágrima que cae

Porque no todo son palabras de sentido o razón. Solo llevadas por el deseo de amar y ser amado.

Vuela alto y busca tu astro que te guíe en tu camino. Yo observaré la danza de tus alas al volar, deseando que encuentres lo que buscas. Yo me quedaré en mi charco de barro, viendo la belleza y felicidad pasar.

Vuela libre.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Soy Español, y no me avergüenzo de serlo ni de mi país, lo hago de quienes nos lideran.

Hoy un cliente me ha hecho pensar.

Básicamente, el cliente me ha preguntado, al ver que era español, qué opinaba de las elecciones de ayer. Que si estoy de acuerdo con unos o con otros, que si me parece bien, que qué haría yo... Pues bien, textualmente le he respondido (y muy educadamente, todo sea dicho), que "yo es que si por algo me fui de España era, entre otras cosas, por lo corrupta y detestable que ha quedado la política de mi querido país, así que no es que le haga mucho caso a las noticias de mi país relacionadas con ese tema".

Vamos, que no, que no tenía ni idea de que habían elecciones ayer, y ha sido al investigar hoy el enterarme sobre que eran, y al llegar a la segunda línea del párrafo del periodíco, cerrarlo y seguir paseando. ¿Que por qué? Muy sencillo. Un gobierno bien gestionado proporciona una estabilidad digna a los trabajadores, para que aquellos estudiantes que acaben sus universidades o institutos de formación puedan empezar a trabajar dignamente, y que aquellos cercanos a la jubilación no tengan que luchar cada día con sus últimos alientos de sudor, sangre y lágrimas para tener un retiro digno con suficiente dinero cada mes en su jubilación con el que poder mantenerse de una forma feliz y confortable.

No digo que no valga la pena luchar por un país como España. De eso nada. Me considero y me siento orgulloso de ser español por múltiples razones. Tenemos una variedad de lenguas dentro de nuestras fronteras que son la delicia lingüística (gallego, vasco, catalán, valenciano, balear), por no hablar de los diversos y múltiples acentos que provocan una delicia en los oídos. Nuestra historia se remonta a múltiples siglos atrás, donde hemos vivido diversas guerras, tanto de reinados, fronteras y libertad, como civiles e independentistas, por no hablar de los diversos personajes que han marcado fecha y página en la cultura universal. Múltiples son los monumentos tan bellos y emblemáticos que poseemos, desde los más antiguos, como la Torre de Hércules o el Castillo de Alicante, o más modernos, como el museo Guggenheim. Diversas y extensas bellezas naturales inundan nuestro país, por mencionar algunas como La Manga Murciana, las Tablas de Daimiel o nuestros queridos Pirineos. Por no hablar de las mil y una playas que nos rodean (siempre tendré en mi memoria la Cala del Advocat como mi favorita). Disfrutamos de una gastronomía que hace enjuagar de saliva de gula a cualquier paladar: paellas, empanadas, cocido, jamón, lacón, marisco, tortillas, pulpo, lentejas, fabada....

Cientos de valores culturales, históricos, sociales y demas adjetivos por los que vale la pena luchar por nuestro país. Y tanto que sí. También hablo de un país donde he vivido la mayor parte de mi vida, donde he vivido amores y desamores, he conocido a gente maravillosa y a otros que mejor mantener como un mero recuerdo, he tenido mil y una aventuras, y donde aún tengo multitud de gente a la que aprecio y quiero con locura de aquí al infinito, desde todos y cada uno de los miembros de mi familia hasta cada uno de mis amigos que me echa la bronca porque no les visito demasiado.

España importa. Es un lugar donde se puede soñar, viajar, enamorarse, emocionarse y vivir, sobre todo vivir. Pero los gobernantes que se han establecido en el poder durante los últimos años han conseguido que, los que más ilusiones tenemos de que la cosa mejore, tengamos que salir para poder labrarnos un futuro, una economía, y una vida lejos de todo lo que queremos, que engloba un solo país.

Desde lo más profundo de mi corazón, solo espero que el gobierno no empeore las cosas más de lo que están, para forzar a vivir en peor situación a todos aquellos a los que quiero, y a todo el resto de cientos de miles de españoles en la misma situación a los que puedo llamar paisanos. Desde Londres, e intentando labrarme un futuro digno que no podría conseguir en nuestra tierra, solo os digo queridos paisanos, que os deseo lo mejor y que podais labraros el mejor futuro posible viviendo el presente de una forma digna y con la cabeza alta.


sábado, 4 de octubre de 2014

La flor azul

Como una voz desde mis adentros parece salir afuera y decir "estás aquí", sabiendo sola y únicamente que los ángeles bajan a la tierra en selectos momentos de la existencia humana. Los poderes solo controlados por los personajes de ficción en novelas fantásticas y tebeos increíbles son los deseados en este momento: detener el tiempo para que no acabe el momento, provoca rayos de sol entrando directamente por la ventana tras una lluvia intensa para que el arcoiris construya un camino de luces y magia, invoca a los elementos para poder construir un monumento a la belleza...

Miles son las teorías que se podrían invocar o predecir sobre dichas sensaciones. Sin embargo, llega el amanecer. Solo te inunda la sensación de poder estar acostado abrazando una rosa eterna. Y no se marchita, es una rosa mágica, pero al contrario que la del cuento de La Bella y la Bestia, esta no corre peligro alguno por tocarla. Pero llega el momento en el que la rosa empieza a perder su color, su brillo, su luz. No es algo permanente, solo temporal. El viajero lo sabe, pero no puede evitar entristecerse. Ha visto la belleza más allá del simple término de la palabra, y le lastima pensar que no puede verla en su auge inmortal.

Como una vampiresa al llegar el día, debe despedirse y dejarla volar a su castillo de las montañas. La sensación producida solo es comparable con la muerte. Mas no es el fin. Tras la muerte, el fénix volverá a dar la vida cuando menos lo espere. El viajero ya cuenta con ello, sin embargo no puede evitar sentir la sensación de que se le escapa cierto aire entre los pulmones, parte de su sangre evaporada, una parte de su alma. Todo regresa, y solo sabe decirse a sí mismo "vale la pena", y a su amazona partiendo a lomos de su montura "si me voy, no habrá nadie que espere tu regreso. Aquí estaré".

Ese sentimiento de que todo se va. Ese cosquilleo en la nariz. Ese pequeño dolor en los ojos que empiezan a humedecerse, hasta que al final no te queda nada más que la cara llena de lagrimas. Aunque al final sonríes sabiendo que será inolvidable, y que quizá un día vuelvas.

...algún día...


"Hay una rara flor azul que crece en las montañas celeste. Coja una de esas flores. Si consigue llevarla hasta la cima de la montaña, tal vez encuentre lo que ha estado buscando desde el principio."